El bicarbonato de sodio repele las babosas y limpia el suelo. Cómo utilizarlo correctamente en el jardín?

¿Tienes bicarbonato sódico en casa? Utilízalo en el huerto, donde te facilitará mucho el trabajo y te pondrás nervioso ante la posibilidad de que pequeñas plagas arruinen tus cosechas. El bicarbonato es un excelente remedio orgánico para muchas dolencias. No compres productos químicos caros si ya tienes un arma muy eficaz en casa.

Una frontera infranqueable
¿Problemas con las hormigas y los caracoles? Prueba un sencillo truco para mantener tus parterres completamente intactos. Todo lo que tienes que hacer es espolvorear bicarbonato de sodio alrededor de ellos y tendrás la garantía de que ni una sola de estas criaturas cruzará uno de estos bordes. Tus arriates estarán completamente protegidos.

Cubresuelos y alarmas contra cochinillas
En primavera, puede que también tengas que hacer frente a los ataques de pulgones o cochinillas en tus plantas. Una solución casera es todo lo que necesitas para repelerlos eficazmente. Hierve un litro de agua con una cucharadita de bicarbonato y déjalo enfriar. Mezcla la solución, viértela en un platillo y rocía con ella las plantas infestadas. Para aplicarla sobre la lana, añade dos cucharaditas más de vodka. La mezcla de bicarbonato y alcohol las repele de forma fiable.

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Proteja su jardín de las invasiones de pulgones, que pueden causar enormes daños a árboles frutales, hortalizas y arbustos en flor en poco tiempo.

Fácil eliminación de malas hierbas
¿Han empezado a crecer todo tipo de malas hierbas en tu acera? ¡Prepara un spray ecológico que eliminará las malas hierbas rápidamente! Mezcla de 3 a 4 cucharadas de bicarbonato de sodio con agua o vinagre y utiliza un pulverizador para rociar cualquier crecimiento no deseado que esté molestando en tu acera o pavimento. Fácil, barato y, lo más importante, ¡eficaz!

Promoción del pepino y el tomate
El bicarbonato de sodio también tiene un efecto positivo en la tierra donde crecen pepinos o tomates. Si las hojas del pepino empiezan a ponerse amarillas antes de tiempo, puedes curarlas con un aliño hecho con bicarbonato sódico. Vierte una cucharada de este polvo blanco en 10 litros de agua templada y, cuando se haya enfriado, vierte medio litro de la solución sobre la planta. Riegue una vez a la semana hasta que las hojas vuelvan a ponerse verdes y el fruto esté sano. Para los tomates que han terminado de florecer, también puedes añadir un poco de bicarbonato sódico a la tierra. El fruto será mucho más dulce y jugoso.

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